martes, 8 de marzo de 2016

Cómo transmitir valores a los niños [Salud bucal infantil]

El otro día estaba mirando a mis hijos correr y jugar en el jardín. De golpe me entraron dudas, ¿estaba siendo una buena madre? ¿Eran mis hijos felices? Por lo que estaba viendo en el jardín, deduje que sí. Pero, ¿qué era lo que me habían trasmitido mis padres y les estaba tan agradecida que quería que mis hijos también lo supieran? Después de reflexionar un momento me di cuenta de que eran los valores. Los padres somos la mejor herramienta para nuestros hijos/as, ellos se reflejan en nosotros y aprenden de lo que nos ven hacer. Debemos formarles como personas y esto se consigue si les transmitimos los valores necesarios.

¿Qué haríamos sin la amabilidad? Debemos ser amables y gentiles con los demás, a todos nos gusta que nos digan cosas bonitas y nos muestren afecto. Nos gusta también la amistad, necesaria para afrontar las distintas etapas y retos que nos plantea la vida. Desde pequeños debemos ayudar a nuestros hijos/as a que establezcan relaciones de amistad con otros niños/as invitándoles a casa, fomentando el compañerismo en clase, etc. También debemos de enseñarles a ser tolerantes, vivimos en un mundo en el que la diversidad cultural es muy amplia y a lo largo de su vida, conocerán a personas muy distintas a ellos y que seguro que son muy interesantes. Podemos enseñarles a ser tolerantes si intercambiamos ideas con ellos sin pelearnos o si nos ven relacionarnos con personas muy distintas a nosotros.

El valor que les quiero enseñar a mis hijos, sobre todo, es la perseverancia. Vivimos en un mundo muy competitivo, lleno de obstáculos a superar. A lo largo de su vida nuestros hijos/as recibirán golpes y caerán; debemos enseñarles a levantarse cada vez que tropiecen, a seguir adelante, y a que lo hagan todas las veces que lo necesiten hasta que consigan llegar a sus objetivos. Gracias a la perseverancia que me inculcaron mis padres, en mi vida conseguí llegar a donde me proponía con mucho esfuerzo. También debemos enseñarles a ser obedientes. Con eso no quiero decir que tengamos robots por hijos que hacen todo lo que les decimos, pero debemos enseñarles que vivir en sociedad implica respetar unas normas. Si les explicamos por qué existe esa norma y no nos limitamos a decirles “no hagáis esto o lo otro”, lo entenderán y no lo harán, porque habrán encontrado una respuesta lógica y no el clásico "porque no" o "porque lo digo yo".

Todos estos valores son el mejor legado que les podemos dejar a nuestros hijos/as. Gracias a ellos, podrán seguir adelante cuando ya no dependan de mamá y papá. No obstante, mientras estén en casa con nosotros, debemos ser coherentes y enseñarles estos valores mediante el ejemplo. No podemos decirles a nuestros hijos/as que no beban alcohol y que luego nos vean a nosotros con la copa de vino en la mano a menudo, no podemos pretender tener hijos deportistas si ven que nosotros no nos levantamos del sofá. Si tenemos presente que somos el espejo en el que nuestros hijos/as se reflejan, mediante el ejemplo conseguiremos que aprendan estos valores y todo lo que les queremos inculcar.

Gracias papá y mamá por todo lo que me habéis transmitido y lo que he llegado a ser gracias a vosotros. A mis hijos les enseñaré lo mismo y espero ser un buen referente como vosotros lo habéis sido.