martes, 1 de marzo de 2016

Infecciones más comunes en la boca [Salud bucal infantil]

El principal foco de infecciones bucales es la acumulación de placa por una mala higiene bucal. Una correcta higiene bucal será clave para mantener una boca sana en la que nada interfiera para comer, beber y sonreír a placer.

 

Son muchas las infecciones que pueden afectar a la boca tanto de niños como de adultos, vamos a ver las más frecuentes:

 

  • Caries: La más común de las afecciones bucales está causada por la placa bacteriana que se acumula en los dientes que no se limpian correctamente. Las bacterias cariogénicas, transforman los azúcares y almidones en ácidos, y a la larga puede dañar el esmalte dental y causar una caries. Si no se trata, la caries progresa y puede destruir el diente por completo. Un cepillado y el uso de productos (pasta dentífrica y enjuague) con flúor después de cada comida son imprescindibles para prevenir esta infección.
  • También consecuencia de la placa, la gingivitis es la inflamación e irritación de las encías. Estas se inflaman y pueden sangrar. Si notas que tu hijo tiene alguno de los síntomas (inflamación, enrojecimiento o sangrado de las encías al cepillarse los dientes o al comer), consulta con el odontopediatra.
  • Si la gingivitis no se trata, puede derivar en periodontitis, lo que conlleva inflamación y destrucción de los tejidos de soporte. La infección se extiende a los ligamentos y al hueso que sirve de soporte a los dientes, haciendo que estos se aflojen e incluso finalmente puedan caerse. La higiene y las limpiezas dentales profesionales son la mejor prevención.
  • Muguet o candidiasis oral. Es una infección causada por el hongo cándida que produce pequeñas manchas blancas en la lengua y en la mucosa de la boca. Aunque podemos padecerla a cualquier edad, es frecuente en bebés lactantes. Hervir los biberones y chupetes y limpiar la boca del bebé con una gasa nos ayudará a prevenirla. Si aparece, el pediatra o el odontopediatra podrán decirte cómo tratarla.
  • Gingivitis herpética. Se trata de la primoinfección por el virus del herpes simple, común en bebés entre los seis meses y los cuatro años, aunque es posible su aparición en edades más tardías. Provoca dolorosas llagas en el interior de la boca que impiden al niño comer y beber con normalidad. Puede causar fiebre, inflamación y sangrado de las encías, babeo excesivo y cansancio. El pediatra recetará medicación para evitar el dolor y las llagas desaparecerán en unas dos semanas. También te aconsejará sobre la alimentación para evitar comidas ácidas que puedan causar dolor o irritación y sobre cómo limpiar la boca del bebé. Es muy contagioso (por contacto directo con la saliva), así que hay que tener cuidado con otros niños.

 

A los niños hay que transmitirles la importancia de lavarse las manos con regularidad y mantener una buena higiene bucodental, ya que así se puede prevenir muchas de estas infecciones. Visitar al odontopediatra ante cualquier síntoma evitará que la infección se extienda y empeore.