martes, 15 de marzo de 2016

Trucos para que los niños coman verduras [Salud bucal infantil]

Ya sabemos lo importante que es que nuestros niños lleven una buena alimentación. Alimentos variados, equilibrados y en su justa medida, son imprescindibles para que nuestros peques crezcan llenos de salud y fortaleza. Precisamente durante esta época es cuando más van a necesitar ese aporte de energía extra que les otorga una buena alimentación, y que servirá para sentar las bases de su estado físico y mental para el futuro.

Pero, sin saber muy bien el porqué, la mayoría de niños sienten una extraña manía a las verduras y las frutas. Especialmente las primeras son rechazadas de mil y una formas. No sabemos bien si es que sienten aversión por el color verde o que ya nacen programados para rechazarlas, pero lo cierto y verdad es que a la mayoría de padres nos cuesta enormemente que los niños se tomen las verduras de buen grado.

Como siempre ocurre ante estas situaciones, lo mejor es ponerle imaginación. Son algunos los trucos que podemos emplear para que nuestros niños acepten este tipo de alimentos que, por otro lado, son fundamentales y necesarios para su desarrollo:

  • El más recurrente puede ser adornar bien los platos. Acelgas con forma de caras, ojos con rodajas de zanahoria, espárragos que forman una estupenda melena o tomatitos que muestran una boca sonriente. No olvidar que la vista es lo primero que nos llega y, por lo tanto, nos resulta más apetecible si nos entra bien por los ojos.
  • No abusar de las cantidades. Llenar el plato puede ser un error. Piensa que tu niño todavía es pequeño y sus raciones deben ser adecuadas para él. Mucho mejor si se toma una pequeña dosis que un berrinche, para ambos, porque se niega a acabarse un plato grande.
  • Animarle a que te acompañe al mercado para hacer la compra de las verduras. Enseñarle la variedad, decirle sus nombres y elegir las mejores entre ambos. Una vez en casa también le puedes pedir que te ayude en la cocina. Está demostrado que los niños que ayudan a sus padres con el menú son más propensos a alimentarse mejor.
  • Ten siempre a mano frutas y verduras para que el niño pueda recurrir a ellas siempre que quiera. A la hora de picar entre horas es mucho más beneficioso que se coma una zanahoria, una pera o un tomate que cualquier chuchería. Si le acostumbramos a ello, posiblemente le acompañará de por vida.
  • Y, como siempre decimos, nada hay más beneficioso y efectivo que comer en familia, todos juntos, es una de las prácticas más útiles para criar a los niños. Difícilmente querrán comer verdura si tú no la comes, así que, por su bien, vamos a hacer el esfuerzo de comer sano nosotros también. Nunca es tarde para abrazar los buenos hábitos.