miércoles, 13 de julio de 2016

Diez síntomas que nos avisan de que estamos apretando demasiado los dientes [Dentistas Santa Cruz de Tenerife]


El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes sin tener nada que masticar, una práctica que puede llevarse a cabo mientras se duerme o en diferentes momentos del día, que suelen coincidir con situaciones de estrés. Al ser una acción involuntaria, en ocasiones es difícil detectar esta patología por uno mismo, por lo que el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife recomienda acudir al dentista ante cualquier sospecha de poder padecer esta dolencia. Aunque cada caso posee sus particularidades, existen diez síntomas que nos podrían estar avisando de que estamos apretando demasiado los dientes:

  1. Rechinar los dientes: si convivimos con otras personas, éstas pueden detectar si estamos rechinando los dientes mientras dormimos.
  2. Dolor mandibular: fruto de la tensión aplicada en la zona, la persona puede sentir dolor en los músculos de las articulaciones de la mandíbula.
  3. Desgaste dental: en nuestra visita periódica al dentista, éste puede detectar algunas consecuencias de apretar los dientes como el desgaste de nuestras piezas, el aumento de la sensibilidad gingival o fisuras en el esmalte.
  4. Dolor de cabeza o de oídos: de noche, la fuerza con la que se aprieta la mandíbula podría incrementarse en un 40%, por lo que, al despertarnos, podemos sufrir dolor de cabeza o de oídos.
  5. Mareos: en casos más avanzados, el paciente puede despertarse con mareos, pérdidas de equilibrio o dolor en las cervicales.
  6. Molestos bostezos: otro aviso de que podemos estar padeciendo bruxismo es sentir molestias, como dolor o tirantez, al bostezar.
  7. Alimentos duros: si al masticar alimentos duros sentimos molestias en las articulaciones, podríamos estar apretando los dientes más de lo debido.
  8. Maxilares: al realizar determinadas acciones como reírnos o hablar con mayor énfasis, el paciente con bruxismo puede sentir que las mandíbulas se le desencajan o que se le "traban".
  9. Chasquidos: la persona que posee el hábito de apretar mucho o rechinar los dientes puede sentir chasquidos de diferente intensidad al abrir y cerrar la boca.
  10. Cambio de la mordida: si de forma repentina se comprueba que las muelas y dientes superiores no se posicionan de forma adecuada sobre las piezas inferiores para permitir, por ejemplo, la correcta masticación de los alimentos, debe acudirse al dentista, para que determine la causa y aplique el tratamiento adecuado en cada caso.

 

Imagen boca.
Foto extraída de bocasvitis.com

Tratamientos

En función de las características de cada caso, el dentista explicará a los pacientes con bruxismo los diferentes tratamientos que pueden aplicarse, como la colocación de una férula de descanso, que, de forma habitual, se utiliza para dormir o en los momentos en los que la persona detecte que está presionando demasiado las mandíbulas o la realización de auto masajes específicos y ejercicios de fisioterapia dirigidos a la articulación temporomandibular. Al considerarse que el bruxismo puede estar provocado por el estrés y que empeora en este tipo de situaciones, son recomendables también las técnicas de relajación.

El Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife recomienda acudir al dentista ante cualquiera de estos síntomas, para que el profesional pueda evaluar si se está sufriendo bruxismo y recomendar el tratamiento idóneo para que este mal hábito no continúe afectando de forma negativa y dolorosa a nuestros dientes y articulaciones mandibulares.