viernes, 16 de diciembre de 2016

¿Qué hacer ante una hemorragia bucodental? [Dentistas Santa Cruz de Tenerife]


El sangrado en nuestra boca puede producirse tras una intervención quirúrgica en el área bucodental, una herida accidental o un traumatismo. Esta zona de nuestro cuerpo cuenta con una buena irrigación sanguínea por lo que una herida, aunque sea de tamaño pequeño, puede sangrar en abundancia. El Colegio Oficial de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife recomienda la aplicación de unas sencillas medidas de primeros auxilios que, en caso de no funcionar, nos deben llevar a buscar ayuda profesional.

En el caso de abundante sangrado, es recomendable sentar al afectado en una silla y pedirle que incline la cabeza hacia delante. A continuación se intenta comprimir la herida con una gasa o pañuelo limpio. Si la persona lleva más de veinte minutos sin que la hemorragia se pare, debe llevarse al centro médico más cercano o al hospital, sobre todo si se están tomando medicamentos anticoagulantes.

Extracciones dentales

Después de una extracción dental es normal que la zona esté sensible durante unos días y, si se siente dolor, debe consultarse con el dentista el analgésico adecuado a tomar, ya que algunos medicamentos, como la aspirina, dificultan la coagulación. Es de vital importancia que, antes de la intervención, el paciente haya informado al dentista sobre las medicaciones que esté tomando para otras patologías, con el fin de evitar complicaciones de este tipo.

Si, pese a tomar todas las medidas preventivas señaladas por el odontólogo, como no coger peso o no hacer deporte en las horas siguientes a la operación, se produjera una hemorragia, se debe doblar una gasa y colocarla sobre la zona de extracción y ejercer una suave presión durante al menos media hora. Si trascurrido ese tiempo el sangrado continuase debe acudirse al dentista.

Traumatismos

Una hemorragia bucodental puede producirse también por un traumatismo, por lo que, además de tomar las medidas antes señaladas, en el caso de que alguna pieza dental saltara de nuestra boca por causa del golpe, debemos recogerla y seguir una serie de pasos y acudir antes de una hora al dentista para que el diente pueda conservarse.

Lo primero que debe hacerse es conservar la calma. En el caso de los dientes que hayamos perdidos por efecto del traumatismo, deben cogerse por la corona, no por la raíz, y enjugarlos con agua del grifo, agua embotellada o suero fisiológico. No debe utilizarse jabón, alcohol, agua oxigenada ni vinagre y nunca cepillar o raspar la raíz.

A continuación, debe colocarse de nuevo el diente en su sitio dentro de la boca y acudir, lo más rápido posible, al dentista. En caso de que la persona no se sienta capaz de realizar esta operación, pueden introducirse las piezas en un vaso y cubrirlas con leche entera (preferiblemente fría), que permitirá mantener más tiempo la vitalidad de las células. Por último, si esto tampoco es posible, puede acudirse al médico con las piezas dentales dentro de la boca, junto a la mejilla, aunque en este último caso las posibilidades de reimplantarlo son menores.

Una excepción muy importante es el diente de leche, que no se procederá a reimplantar ya que se podría dañar al diente definitivo que está aún por salir.