lunes, 27 de marzo de 2017

Una buena higiene bucodental ayuda a prevenir la artritis reumatoide [Dentistas Córdoba]


Fuente: ABC Salud

La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria que, caracterizada fundamentalmente por el dolor y la degeneración progresiva de las articulaciones, padecen más de 200.000 personas en nuestro país –sobre todo mayores de 40 años y, en tres de cada cuatro casos, mujeres–. Una patología que, asimismo, se engloba en las denominadas 'enfermedades autoinmunes', esto es, en las que el sistema inmunitario ataca al propio organismo –en este caso concreto, a las articulaciones–. Pero aún hay más: los procesos inflamatorios de la artritis reumatoide también afectan a otros órganos del cuerpo, como el corazón o los pulmones. Y en este contexto, dado que aún se desconoce por qué se desencadena esta enfermedad, ¿no hay nada que podamos hacer para evitarla? Pues sí. De hecho, un estudio llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (EE.UU.) sugiere que tener una buena higiene bucodental ayuda, y mucho, a prevenir el desarrollo de la artritis reumatoide.

Como explica Maximilian Koenig, director de esta investigación publicada en la revista «Science Translational Medicine», «hace ya mucho tiempo que se viene sospechando que las superficies mucosas, caso de las que se encuentran en las encías, los pulmones y el tracto gastrointestinal, son áreas en las que posiblemente se inicie la artritis reumatoide. Y ahora, nuestros resultados muestran que el patógeno 'Aggregatibacter actinomycetemcomitans', asociado a la periodontitis, es una bacteria candidata a desencadenar la autoinmunidad en la artritis reumatoide».

Autoantígenos y autoanticuerpos

La sospecha de la existencia de una posible relación entre la salud de las encías y la artritis reumatoide no es, ni mucho menos, nueva. De hecho, uno de los tratamientos para la artritis reumatoide que se empleaban en las primeras décadas del pasado siglo XX consistía, simple y directamente, en la extracción de todas las piezas dentales. Pero, evidentemente, no funcionaba –o aún se existiría la tentación de seguir practicándolo.

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