martes, 13 de marzo de 2018

Ortodoncia Invisalign y ortodoncia lingual, dos pilares de la ortodoncia invisible [Implantes Dentales en tu Ciudad]


Los avances en el sector dental han permitido que aquellos pacientes que se someten a un tratamiento de ortodoncia puedan realizarlo de una manera más disimulada que hace unos años. Y es que, con la llegada de la ortodoncia lingual y sobre todo, con la ortodoncia Invisalign, son cada vez más personas las que optan por estas técnicas frente a los tradicionales brackets.

Cabe destacar que en los últimos tiempos la ortodoncia es un tratamiento que tiende a ser demandado principalmente por razones de estética dental, pese a su importancia en materia de salud oral. Así, muchos pacientes acuden a las consultas dentales motivados por ciertos complejos a la hora de sonreír y con la intención de someterse a un tratamiento de ortodoncia que les permita lucir una sonrisa perfecta.

Sin embargo, estos complejos también se manifiestan a la hora de llevar alineadores y alambres visibles en las piezas dentales, sobre todo cuando se trata de adultos. Por ello, los avances en medicina dental han permitido que se ofrezcan a los pacientes varias opciones para llevar a cabo este tratamiento, de forma que no se aprecie a simple vista. Dos de estas posibilidades son la ortodoncia lingual y la ortodoncia Invisalign.

La ortodoncia lingual es una técnica mediante la cual las piezas metálicas o brackets que se utilizan en el tratamiento de ortodoncia son colocadas en la cara interna de los dientes, también conocida como "cara lingual". Al no situarse en la cara externa de los dientes, los brackets no son visibles a la hora de sonreír. Sin embargo, este tratamiento suele tener una duración mayor que el resto de opciones de ortodoncia (aunque siempre dependerá de cada caso concreto).

Por otro lado, la ortodoncia Invisalign se está convirtiendo en la técnica de ortodoncia muy demandada. En este caso los alineadores son "transparentes" y prácticamente no se aprecian a la hora de sonreír. Además, una de sus grandes ventajas es que se trata de una férula extraíble, lo que evita molestias a la hora de comer, facilita la higiene dental, etc. Es por eso que esta técnica está alcanzando una mayor popularidad en cuanto a "ortodoncia invisible" se refiere. No obstante, para que este tratamiento sea efectivo es importante que no se retire de la boca más de dos horas al día, por lo que hay que planificar bien en qué momentos no llevaremos los alineadores puestos.

No podemos olvidar que, pese a nuestra preferencia por un tipo de tratamiento u otro, es el odontólogo quien debe evaluar cada caso concreto y decidir con el paciente qué tipo de ortodoncia (Invisalign, lingual, o brackets convencionales) es la más recomendable en su situación.