sábado, 9 de enero de 2021

TU CARA ES UN MAPA [evidientemente]


La mayoría de los problemas de crecimiento y desarrollo del macizo orofacial (¿de qué otros macizos creéis que hablo, taradas?) se pueden detectar muy fácilmente si los conoces y tienes en cuenta.

Estos asuntos que os voy a poner por aquí son indicadores de que algo puede estar fallando, y cuanto antes se identifique y se trate, menos repercusiones a largo plazo habrá.

.- Boca entreabierta a lo largo del día y/o de la noche. Ya os lo he dicho en otras ocasiones: la boca es un esfínter, y debe estar cerrado. Que si has ido a coger el autobús y os habéis pegado una carrera, lo normal es durante un rato coger aire por la boca. Pero un rato. Luego ya no. Y al dormir, desde luego no. Y un bebé que duerme con la boca abierta es porque algo le pasa que no la puede cerrar. La boca abierta "cuelga" de la cabeza haciendo que toda la cara crezca hacia abajo, en lugar de hacia delante. Si tienes la boca entreabierta, haz la prueba, déjala abierta como dos centímetros y verás que, para poder respirar mejor, te ves en la obligación de echarla hacia atrás para "enderezar" la vía aérea. Es lo que hace mucha gente en la cama, una hiperextensión del cuello para facilitar el paso de aire (o muchos niños, que duermen en posturas inverosímiles). Y por cierto, que eso hace que te aumente la frecuencia cardiaca y la tensión arterial…

La mejor manera de mantener la boca cerrada en reposo es trabajando adecuadamente la musculatura masticando alimentos duros, consistentes, fibrosos. Es como en otras áreas: si vas al gimnasio y tienes la espalda fuerte es más fácil que cuando estés sentado trabajando puedas conservar una correcta postura corporal.

.- Hábitos al succionar: es muy frecuente el hábito de chuparse el labio inferior, de morderlo, de empujarlo hacia dentro con los dientes de arriba. Muchas criaturas lo hacen constantemente casi sin darse cuenta. Observa en las fotos que le haces, si suele tener los dientes de arriba sobre el labio inferior; y también al comer: si empujan la comida sobre el labio inferior con los dientes superiores, arrastrándola hacia dentro. Así en realidad lo que hacen es una fuerza constante sobre la mandíbula, impidiendo que ésta alcance su sitio normal respecto al maxilar superior. Ojo: los dientes van a su sitio gracias al equilibrio entre la fuerza del labio y de la lengua. No tienen motor, no tienen GPS, son unos mandaos. Y ya sabemos… el que manda, manda aunque mande mal. Como la lengua y el labio manden mal, vamos listos.

.- Inicio de la AC antes de que el organismo esté preparado: succionar es muy distinto de tragar. Cuando un bebé aún no está preparado para comer "de verdad", seguirá colocando la lengua ENTRE las encías de arriba y abajo en vez de DETRÁS de los dientes. ¿Os habéis fijado cómo es el agarre de un bebé al pezón?: no se parece en nada al agarre de un bocadillo de jamón… pero nos encontramos que muchos niños en vez de dar un mordisco con los dientes, diente contra diente, lo que hacen es desgarrarlo sujetando con la lengua la parte inferior del bocado, que es lo que hacen muchos niños que utilizan tetinas. Por tanto, para desarrollar un correcto patrón de deglución es importante hacer desaparecer las tetinas lo antes posible y dejar que el bebé vaya experimentando, ayudado de sus propias manos, texturas, tamaños, sabores, olores y colores. Que compagine la teta, que seguirá ayudando a corregir la retrognacia fisiológica, con la comida masticable, que desarrollará lateralmente los huesos y el paladar.

.- Ausencia de espacios entre los dientes de leche: los dientes definitivos son un tercio más grandes que los de leche. Si los de leche a los 5 años están juntitos ¿cómo van a caber los definitivos? Pues mal, mal, no puede ser de otra manera. Si te dicen que vas a tener familia numerosa, dónde vas con un Clío, alma de cántaro, que no te van a caber las sillitas (ACM, of course). Pues la solución es cambiarte de coche ANTES de que nazcan los nenes ¿no? Lo mismo aquí. No es normal tener los dientes juntos. Deben existir esos espacios llamados "diastemas". ¿Os vais dando cuenta de lo que sufre un odontopediatra cuando ve fotos de niños por ahí, en anuncios, en vídeos, durmiendo con la boca abierta y mostrando dientes juntitos. Es un sinvivir, lo prometo.

.- Siguiente paso: apiñamiento en los dientes definitivos: lo dicho: si los dientes de leche estaban juntitos, y se han ido cayendo, los siguientes están apiñados. Y ahí lo vemos, uno más o menos en su sitio, el otro por detrás, que no quiere salir en la foto, el otro ya directamente de perfil como diciendo "a mí no me saques así". Y ahí vamos, con el dos por uno: para que salga un diente, se tienen que caer dos.

.- Ojos "caídos": lo vemos mucho también esto. Niños que en reposo con los ojos abiertos, se les ve "lo blanco del ojo" junto al párpado inferior. Es signo de que el maxilar superior no está creciendo correctamente hacia delante, sino hacia abajo. Se alarga el tercio medio de la cara como consecuencia de un déficit masticatorio-respiratorio. El ángulo externo del ojo no es soportado correctamente por el hueso y aparece caído, dando un aspecto tristón a la cara. Suele unirse a palidez en el rostro, cansancio, ojeras, mejillas aplanadas.

.- Barbilla retrasada: fíjate si el mentón de tu hijo o hija está más retrasado que el de otros niños de su edad. El mentón retrasado es un signo de retrognacia. Estéticamente también afecta porque, entre otras cosas, en adultos, es responsable de que la papada sea muy evidente. Fíjate también si al mantener la boca cerrada, el músculo de la barbilla adquiere un aspecto de bola de golf, como con hoyitos: eso es indicativo de que los labios no funcionan bien y tiene que tirar de esos músculos para mantener la boca cerrada y/o para tragar.

.- Mentón prominente: muy característico de niños "movidos". Ojo si tu peque tiene el hábito de mover la mandíbula hacia delante. Puede ser que no sea nada pero también puede que ese hábito unido a una posición baja de la lengua, facilite el desarrollo excesivo de la mandíbula dando lugar a una maloclusión. Esto, a diferencia de otras alteraciones, sí tiene un componente genético marcado, y cuanto antes se coja, mejor.

.- Se le ven mucho las encías: una sonrisa en la cual las encías se ven mucho más que los dientes indica un crecimiento vertical excesivo. Otra vez la misma historia: el maxilar en vez de crecer hacia delante está creciendo hacia abajo. La cara "se cae", y no de vergüenza precisamente. Se escurre, como si se derritiera.

.- Ahora coge una regla y vamos a medir la línea indicadora superior: mide la distancia que hay desde la punta de la nariz hasta el borde del incisivo superior: en general para las niñas es 21 + la edad y para los niños 23 + la edad (por ejemplo, para un niño de 7 años lo normal de esta línea serían 30 mm). Con esta medida podemos objetivar si el crecimiento de la cara está siendo hacia adelante, garantizando que muelas y dientes quepan en su sitio, que labios y lengua estén haciendo bien su función, o todo lo contrario.

Hay muuuuuchos signos más: un estudio detallado del rostro nos dará muchas claves: frente, ojos, labios, mejillas, nariz, lengua… Una sola foto de frente nos permite "leer" un montón de datos acerca de cómo está teniendo lugar el crecimiento. Normalmente sólo mirando al paciente según entra en la consulta, o cómo está sentado en la sala de espera ya nos da para hacernos una idea. No es magia. En Medicina muchos datos los obtenemos observando y escuchando al paciente, muuuuuuuucho antes de ordenar TACs, resonancias, o analíticas.